sábado, 22 de noviembre de 2014

Tiempo de regreso_por Joaquín Lukac

La curva disconforme,
De reflejos inusuales
Portadores de ese silencio,
Silencio de tensión. 

Esferas inútiles,
Volutas de humo
Viejo y cansado,
Fatigado de tiempo.

Los ojos, esos ojos
Atentos y desafiantes,
Escuchan las horas
Hundidas en la penumbra.

La copa del tupido
Árbol, florecido 
Y arraigado,
A los confines de la tierra.

Estrecho el camino 
Del ambiguo sistema
De orden social
Y razon percutora.

Pisa tranquilo
Las ojas desmayadas
En un cielo de otoño
De árboles ardiendo.

La luna pasa sonriente,
Feliz y conforme 
Atenta de vivir
Y hacer vivir.

Vestigios de un pasado
Pintado al óleo
Sobre caras  
De ilusión y decepción.

Punto culmine 
Entre la vida y la muerte,
De variadas soledades
Aturdidas en el tiempo.

Renace y desenvaina
La propia libertad
De saberse fuerte
Y firme en pie.

La Lluvia_por Joaquín Lukac

A mi nunca me gusto la lluvia, pero nunca supe bien porque; yo tenía esa sensación de que me desagradaba.
Hoy me levanté y estaba lloviendo. Me tomé un café, desayune y salí con el paraguas. En el transcurso de esta mañana, meditativo me fui dando cuenta de que era lo que me causaba ese rechazo hacia la lluvia. En los días de lluvia, a nadie le da ganas así porque si de salir a la calle, y estamos constantemente buscando excusas para quedarnos en casa cómodos. Excusas como estar enfermo, o inventar un paro de colectivos. Hay que salir de nuestras comodidades, y la lluvia lo que hace es fomentar la comodidad, la soledad y el egoísmo, la vagancia y nos hace quedarnos un rato mas en la cama y no querer salir. Además los días de lluvia son días perfectos para estar de mal humor y quejarnos de todo. Que no sonó el despertador y me quede dormido, que no pasó el colectivo y llegué tarde, que se me mojó esto o aquello, que hay goteras, etc. Infinidad de excusas y quejas para descargarnos con el resto de personas y cosas, pero no con nosotros mismos. Pero tengo que admitir que la lluvia me abre los mejores momentos para estar meditativo y estar en una buena profundidad conmigo mismo. Además, por mas que sea una excusa, la lluvia da razón para juntarnos con alguien, para evitar esa soledad que generan los constantes goteos. 

La existencia de un Dios_por Joaquín Lukac

Como saber que somos parte de Dios podría sacarse de una fácil y simple hipótesis: Dios, nos hizo del barro, creación de El también, que el barro es parte de Dios, porque al principio no había nada, o todo, porque estaba solo Dios, de El salió la primer materia, entonces si Dios era lo único, para crear esa primer materia, tiene que haber puesto algo de él; esto nos da una pista de que en todo hay algo de Dios, incluso en nosotros. Además, la otra parte de la hipótesis se basa en que Dios nos creo para ser como él, y cuando nos sentimos con falta de identidad, lo que nos dicen es:"para ser, tenes que ser vos mismo". Y es verdad, tenemos que ser nosotros mismos, pero ahí esta la otra pista, si somos criaturas para ser como Dios, y para ser tenemos que ser nosotros mismos, en ese "nosotros mismos" hay un poco de esa divinidad que Dios nos legó, y así llegaríamos a la conclusión de que somos parte de Dios. Y esto nos deja otro mensaje, mientras seamos nosotros mismos, vamos a estar en nuestra mejor versión.

martes, 14 de octubre de 2014

Aquelarre_por Joaquín Lukac

Camino, tranquilo 
pero dolorido,
cojeo por los bosques
reprochando la caída.

Veo su sombra,
mas bien sus sombras,
ya ha comenzado,
ellos me esperan.

Invocación de pensamiento
demonio y desorden,
vaga por los prados
entre caldero y sustancia.

Miran atentas,
infantiles,
procedimiento del ritual,
ceremonia prohibida.

Las brujas siniestras
divulgan sus injurias,
imploran atroces
el pagano demonio.

Tamaño cabrio,
macho de los prados
se alimenta de recuerdos
cual hombre sin vida.

Menuda proeza
la de ritualizar 
el tiempo,
tiempo sin espera.

sábado, 5 de julio de 2014

En el infinito_ por Joaquin Lukac

No sabe hablar,
humo sobre el mar,
llora en el pajar,
ella quiere cantar.

No hay razón de vida, 
no hay vivir en canción, 
no hay cantar que diga, 
no hay decir que valga.

Los simples acordes
que la noche iluminaban, 
no eran otra cosa que
acordes de vida.

Duerme inútil
soberbia e incapaz, 
sueña del dia
y no lo recuerda.

Muere y no sabe, 
gotea su destino
y la sangre cae
sutil en su memoria.

Canta su vida 
reza su niego, 
piensa subida 
que no ve el ciego.

domingo, 22 de junio de 2014

Luto_ por Joaquin Lukac

Páginas en blanco,
en blanco las mentes
que no procesan ni protestan
el sentido de sus entes.

El carro que tira
las lenguas atrás,
mentira en mentira,
demonio detrás.

La espiga de trigo
duerme en el remanso,
en sol y abrigo
fatiga sin descanso.

Aún no hay calma
no se oye el silencio,
con frío y sin alma
duerme el hombre necio.

domingo, 15 de junio de 2014

Fecundo Silencio_ por Joaquin Lukac

Crecen silvestres las ideas,
que frías se disuelven
en un sinfín de palabras
que se funden en tus labios.

Corren apáticos los rayos,
cual tiempo quedado
en reloj de arena,
escapado de tus ojos.

Persignadas las escorias
volutas de tu inferno,
esclavas del futuro
gravado en tus manos.

Cae el árbol,
musical y tamborilesco,
fluye y genera
un mundo de ritmos.

Turbias las aguas
que con inefable empeño,
cae abrupta
tal así fue dicho.

Cosmos_ por Joaquin Lukac

Piensan humildes
los desalmados amantes,
amantes de vientos,
de vientos y fuego.

Llega entre voces,
fuertes mueven las aguas,
arde unificante
para ese extraño mundo.

Persevera aquel,
con las siete plumas
obsequiadas para volar,
fuerte y contra las tempestades.

Ideal acompaña
invocando el amor,
que inunda
sin espacio ni tiempo.

Duermre cobijado
trino en la sustancia,
crea y fecunda,
se entrega y salva.

Oscura Soledad_ por Joaquin Lukac

Las hojas que tiñen
las tupidas ramas,
del bosque perennifolio
disfrazan un pasado térreo.

Terreo de temor
a ver un poco más allá,
de dar un paso
y conocer algo nuevo.

Arraigados y atados
a los confines del fuego,
sintiéndose superados
creyendo dominar el juego.

Caen
no porque el viento los voltee,
sino que el viento
los hace ver más allá.

Creciendo lento
para dar tiempo,
a las ramas a tapar
cada escondrijo nuevo.

A la hora de perecer
mueren desde el centro,
para que ni los rayos del sol
invadan su oscura soledad.

Pluma desafilada_ por Joaquin Lukac

Las teclas oprimidas
una tras otra,
definiendo la prosa
que dará forma a la historia.

Las palabras,
sutil y discretamente
elegidas por el artista,
parecen bailar en el renglón.

La científica precisión
y el delicado tipeo,
dan al mecanógrafo
un papel crucial.

Anacrónica idiosincrasia
que permite descargar,
del puño a la pluma
y de la pluma al papel.

Basado en el manierismo
permite fluir,
las tempestuosas ideas
del mecanismo.

Los ficheros repletos
de críticas y protestas,
de un público harto
de renglones cliché.

La inocente victima
asume la derrota,
caer deja a la pluma
y el abatimiento le azota.