domingo, 30 de noviembre de 2014

A ese Dios_por Joaquín Lukac

Te descubro misterioso
adentro mío,
tomando mis cosas 
y cambiándolas a bien.

Te miro y me descubro
en mi más perfecta idea,
idea tuya
transformando mi exterior.

Te adoro
como Ser Primero,
que me creó
perfecto y simple a la vez.

De amistades indecifrables,
inmaculadas y eternas,
de uniones ideales
y confesiones cara a cara.

Tu confianza me inspira
de regreso
a mis entrañas
a pensarte como hermano.

De palabras mudas
y miradas llenas
de artes místicos 
y obras majestuosas.

Gratos encuentros
me nutren,
estando en vos,
o vos en mi.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Memoria al óleo_por Joaquín Lukac

Se consideran 
impresisas las hojas 
escritas y guardadas
en tu cajon de memorias.

No hay quien viva
la cruda realidad
de ser
hermanos del tiempo.

Escuchas sorda
las mudas palabras
que piensan largas
y viven cortas.

No llores las lagrimas
que no pensaste reir,
no rías si no queres
llorar,solo se.

Si es tu mente
la que va a jugar
pues que sea ella
y no tus manos.

Trovador de ira
no cantes 
en mis sueños,
quiero seguir soñando.

Dudo y confundo
Tu mirada con tus ojos,
De travesuras y engaños
Frutos de la incertidumbre.

Tiempo de regreso_por Joaquín Lukac

La curva disconforme,
De reflejos inusuales
Portadores de ese silencio,
Silencio de tensión. 

Esferas inútiles,
Volutas de humo
Viejo y cansado,
Fatigado de tiempo.

Los ojos, esos ojos
Atentos y desafiantes,
Escuchan las horas
Hundidas en la penumbra.

La copa del tupido
Árbol, florecido 
Y arraigado,
A los confines de la tierra.

Estrecho el camino 
Del ambiguo sistema
De orden social
Y razon percutora.

Pisa tranquilo
Las ojas desmayadas
En un cielo de otoño
De árboles ardiendo.

La luna pasa sonriente,
Feliz y conforme 
Atenta de vivir
Y hacer vivir.

Vestigios de un pasado
Pintado al óleo
Sobre caras  
De ilusión y decepción.

Punto culmine 
Entre la vida y la muerte,
De variadas soledades
Aturdidas en el tiempo.

Renace y desenvaina
La propia libertad
De saberse fuerte
Y firme en pie.

La Lluvia_por Joaquín Lukac

A mi nunca me gusto la lluvia, pero nunca supe bien porque; yo tenía esa sensación de que me desagradaba.
Hoy me levanté y estaba lloviendo. Me tomé un café, desayune y salí con el paraguas. En el transcurso de esta mañana, meditativo me fui dando cuenta de que era lo que me causaba ese rechazo hacia la lluvia. En los días de lluvia, a nadie le da ganas así porque si de salir a la calle, y estamos constantemente buscando excusas para quedarnos en casa cómodos. Excusas como estar enfermo, o inventar un paro de colectivos. Hay que salir de nuestras comodidades, y la lluvia lo que hace es fomentar la comodidad, la soledad y el egoísmo, la vagancia y nos hace quedarnos un rato mas en la cama y no querer salir. Además los días de lluvia son días perfectos para estar de mal humor y quejarnos de todo. Que no sonó el despertador y me quede dormido, que no pasó el colectivo y llegué tarde, que se me mojó esto o aquello, que hay goteras, etc. Infinidad de excusas y quejas para descargarnos con el resto de personas y cosas, pero no con nosotros mismos. Pero tengo que admitir que la lluvia me abre los mejores momentos para estar meditativo y estar en una buena profundidad conmigo mismo. Además, por mas que sea una excusa, la lluvia da razón para juntarnos con alguien, para evitar esa soledad que generan los constantes goteos. 

La existencia de un Dios_por Joaquín Lukac

Como saber que somos parte de Dios podría sacarse de una fácil y simple hipótesis: Dios, nos hizo del barro, creación de El también, que el barro es parte de Dios, porque al principio no había nada, o todo, porque estaba solo Dios, de El salió la primer materia, entonces si Dios era lo único, para crear esa primer materia, tiene que haber puesto algo de él; esto nos da una pista de que en todo hay algo de Dios, incluso en nosotros. Además, la otra parte de la hipótesis se basa en que Dios nos creo para ser como él, y cuando nos sentimos con falta de identidad, lo que nos dicen es:"para ser, tenes que ser vos mismo". Y es verdad, tenemos que ser nosotros mismos, pero ahí esta la otra pista, si somos criaturas para ser como Dios, y para ser tenemos que ser nosotros mismos, en ese "nosotros mismos" hay un poco de esa divinidad que Dios nos legó, y así llegaríamos a la conclusión de que somos parte de Dios. Y esto nos deja otro mensaje, mientras seamos nosotros mismos, vamos a estar en nuestra mejor versión.